La Historia de la Cocina – Turulaquias

Cocinando con Historia

Donde se fue el tiempo? Cada día, cada semana pasa más rápido…

Lo que planificamos para el futuro, debería estar cumpliéndose ahora y en consecuencia no tenemos ni siquiera tiempo para disfrutarlo…

No es filosofía…es la época del año!

La que más me gusta! La época donde los días se acortan, donde las hojas caen y pareciera que llegar a mi casa es el mejor regalo que me espera después de haber capeado miles de circunstancias, algunas buenas y varias al menos complicada.

Serán la acumulación de años que ya pesan sobre mí?

Recuerdo con Nostalgia al tío Nicolás! Era hermano de mi abuela y el hombre más bueno del mundo.

Su historia, tarde muchos años en conocerla…

Él era la personificación del Otoño… por su forma de ser, por los colores que vestía, por toda su impronta.

Nació en Austria y cuando tenía dos años emigró a nuestro País, a bordo de un gran barco… “En una bodega llena de gente que hablaba en todos los idiomas” solía contarnos.

Era el único varón de la familia y desde muy temprana edad tuvo que salir a trabajar…

El campo pampeano fue su obrador, y también con orgullo realizo el servicio militar…o algo parecido.

Allí conoció a quien sería su mejor amigo, un chico pijo, hijo de un campesino prospero.

Carlo era su nombre

Gente buena, que por muchos años compartieron aventuras e historias de vida…

Mi tío Nico, nunca se casó… y si bien adoraba a los chicos y era muy familiero… su historia amorosa fue secreto y tema de debate del resto de los que lo querían.

Cuando ya era muy mayor, por su voluntad, vendió y repartió lo poco o mucho que tenía, y se internó en un asilo, donde al poco tiempo, murió.

Toda su existencia fue tranquila… y su partida no pudo ser de otra manera….

De Él, recuerdo sus ojos claros, su voz pausada y las turulaquias!

Unas galletitas de anís que siempre recibía de Ada, la mejor amiga de abuela…

Cuando ya mayor, pregunte por la receta de estas, no la sabían. No era una receta de familia, era solo un regalo de amor.

Mas intrigado aun, escuché lo que mi mamá me contó.

Desde muy joven Nicolás estuvo enamorado de Ada, sus familias eran amigas y compartían el mismo origen. El cortejo sin embargo, debido a la timidez de ambos, se hizo eterno y nunca hablaron de lo que sentían.

En una visita de Carlo, este, conoció a Ada y más aventurero a los pocos días le confesó su amor y ganas de ser novios, la joven sin pensarlo mucho aceptó.

Narró mi mamá, que ese día, el tío, dejo de vivir… se convirtió en viejo, contando tan solo algo más de veinte años.

Sin embargo el noviazgo tampoco prosperó, era una época donde los mayores unían a sus hijos con familias de igual status… y sin decir nada… el indómito novio… desapareció.

La joven seguro sufrió, y pensó que quizás su antiguo enamorado se le declararía… pero esto nunca ocurrió.

No era por falta de amor de parte del tío, solo no ocurrió.

Ada comenzó a preparar las turulaquias cada jueves, y Nicolás a cultivar gladiolos que solo cortaba para regarle a su “nunca novia”

Ambos solteros, ambos viviendo un amor nunca confesado… ambos murieron casi a la par en el mes de abril… y sin proponerlo ni pensarlo, fueron sepultados en tumbas contiguas…

Enterado de esta historia de amor, fue más mi apremio de conseguir la receta de estas galletitas.

La familia de Ada, ya no radicaba en el mismo pueblo, pero gracias a las redes sociales, descubrí que una sobrina nieta, vivía e Sierra de la Ventana.

En un viaje un fin de semana, me acerqué y luego de presentarme y contarle qué buscaba se sorprendió.

“Era la receta de unas galletitas de una tía de mi papa!, pero no la tengo… “, me respondió.

Le conté la historia, y al igual de lo que me ocurrió a mí, se emocionó.

Prometió buscarla…. Y varias veces después, me envía una foto de una receta escrita en
alemán… y su traducción, obvio…

Era la receta original…

Me gusta el otoño, quizás porque veo en él, el amor que trasciende el tiempo…

Receta de Turulaquias

Ingredientes

  • ¾ taza de manteca (200grs)
  • 3 huevos
  • 3, ½ taza de harina
  • 1 cucharadita de polvo leudante
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 2 tazas de azúcar
  • Ralladura de limón
  • 200 cc de crema de leche

Procedimiento

  • Cremar la manteca con el azúcar y agregarle los huevos.
  • Integrar los secos y adicionarlo a la preparación anterior.
  • Sumarle la crema. y la ralladura.
  • Ponerla en una manga y colocar pequeñas porciones sobre placa de horno en mantecada y harinada.
  • Cocinar en horno de 180º (medio alto) por 10 minutos

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