Adiós al Dios

Opinión

Por Ariel Gonnet

Nada provoca tanta empatía como la muerte de un Ídolo Popular.

Máxime si este fue capaz de ser el embajador tácito de todos los argentinos.

Sin embargo, para quienes tuvimos una educación a base de valores, su figura nos resulta chocante.

Hijos ignorados, que debieron obligar mediante la justicia a ser reconocidos. Frases tales “La tenés adentro” y su obsecuente adoración a cuestionables líderes políticos como Castro, Chávez, Menem, Maduro… Cristina.

Su relación con las drogas y el alcohol…

Su violencia machista contra las mujeres…

Todos ingredientes que conformaron su vida desordenada y hasta podríamos decir tortuosa.

Pero como dijo Fontanarrosa, “No me importa lo que haya hecho Diego con su vida, me importa lo que hizo con la mía”

Es que es claro… NO debió ser tarea fácil ser el Diego.

Maradona representó la dualidad del Pueblo Argentino… lo mejor y lo peor en un solo ser…

El gol con la mano fue un acto tramposo o un designio de Dios?

Ahí radica lo que nos ocurre…. La bendita viveza criolla. Quizás la fuente de todas nuestras desdichas.

Y como siempre ocurre en estos casos, la inesperada muerte, llega en el momento “divino”.

Ese momento que el oportunismo político estaba esperando.

Ante una caída atroz de la imagen presidencial, de propios y ajenos, el presidente y toda su grupo de ministros quisieron capitalizar el dolor del pueblo, y tal como ocurrió con la muerte del otrora
presidente y marido de la actual presidenta del senado, se apuraron para lograr el impacto generado sea cuantitativo a su gestión.

Sin pensar mucho, como se maneja este gobierno, pusieron fin a la pandemia.

Un millón de personas pasando por la Casa Rosada, sin ASPO, ni DISPO, ni nada. Ya no importaban los “anti cuarentenas macristas amantes de la muerte”.

La escuela puede esperar…. El congreso puede seguir trabajando a distancia…

La no utilización de este evento… impensable.

Si hasta la “pena” expresada por Cristina en un tweet, de solo leerlo se nota la fría falsedad y falta de empatía que ella nunca disimuló (Cromañon, Once, muertes misteriosas de su entorno, las
decenas de muertes por la “lucha” contra los desobedientes de la cuarentena)…

De igual modo, y al notar que no era lo suficiente eficaz su participación en la red del pajarito, y fiel a su estilo, para no cruzarse con sus valientes “descamisados” hizo cerrar las puertas para lograr la foto junto al cajón, misma que se ocuparía de que se reprodujera una y mil veces en cuanto medio de prensa del mundo existiera.

Claro, sin olvidar antes, orquestar, en estos días de distracción, lo único que le interesa. La caída de sus causas judiciales.

Tal acto de soberbia, logró comenzar una batalla por los centenares de personas, que se sintieron postergados en la despedida de su ídolo.

Ese fue el momento donde lo que hasta ahora era una pacífica espera se convirtiera en la toma de la casa de Gobierno, roturas de esculturas, y varios destrozos más, que debieron ser neutralizados
por las fuerzas federales.

Otra foto que acompañaría a la de la Sra. en todos los portales del mundo.

La utilización política no se pudo concretar de parte del Sr. Presidente, y tal como es costumbre se apresuraron a repartir culpas entre la familia del deudo y por supuesto una gran parte para el amigo Horacio Rodríguez Larreta.

Demasiado bizarro para ser tomado con seriedad.

Tanto como el dolor expresado por el movimiento feminista, que dejando de lado su bandera de odio al patriarcado se expresaron dejando en claro que la educación recibida por el deportista era
la culpable de su comportamiento violento contra las féminas… y que ellas no lo tomaban en cuenta. Es decir, se considera violencia, según quién es el sujeto…. Pero es largo y motivo de otra
columna el tratar de comprender tales conductas.

Y para cerrar este ciclo de incongruencia, 24 hs después, con cara de preocupación y compungido, Alberto Fernández, exhortó y exigió a la población que sigan cuidándose, porque el virus aun está.

Supongo que esto habrá sido porque se terminó el acuerdo con don Covid, de no contagiar en estos días de duelo.

Pero debemos una vez más agradecer a Diego Armando Maradona, pues gracias a él y como último regalo, nos dejó en claro quiénes son los que nos gobiernan… esos sujetos que por ocho meses
fueron artífices de la cuarentena más extensa del mundo, donde dejaron a centenares de personas sin trabajo, destruyendo PyMEs y comercios…separaron a familias, y prohibieron que se despidan de sus muertos.

Que se apuraron a abrir bingos y a poner obstáculos en la presencialidad de las clases y la legislatura. Que sin pudor, se hicieron dueños de los derechos de toda una Nación, y aun lo hacen.

Solo falta que el Papa Peronista, en un acto de demagogia, eleve a consideración la santidad del Mejor jugador de futbol de la historia.

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