Tres Conceptos para Entender la Situación sobre la Presencialidad o Virtualidad en las Escuelas (Por Wenceslao Harrington)

Opinión

Costo político.

Shift problem.

Diferencia entre oposición inteligente y oposición infantil.

La actualidad argentina de la última semana tuvo como uno de sus epicentros más destacados la suspensión de la presencialidad y el regreso a la virtualidad del sistema educativo.

El problema original de donde parte todo el resto de los sub problemas es la pandemia de Covid que afecta a todo el globo terráqueo y de eso no podemos culpar al actual gobierno, quien ha intentado un plan de contención que en un primer comienzo tuvo el apoyo de la mayoría de todos los argentinos sin distinguir entre partidos políticos, empresarios o empleados etc, pues al no existir en ese primer escenario ninguna vacuna era lógico, razonable y prudente acatar las decisiones dispuestas por el gobierno.

En el párrafo anterior podemos ver claramente cómo actúa el concepto de oposición inteligente. Existía un problema real y se dejaron de lado las diferentes visiones políticas porque la realidad lo demandaba.

La situación de este año es completamente diferente, pues ya existe la vacuna y el gobierno se comprometió a fines del año pasado a conseguir todas las vacunas que hicieran falta.

Sin embargo, no ha logrado cumplir con su promesa por motivos que son muy extensos para incluir en este artículo. Aunque propongo a modo de hipótesis las tres siguientes:

a) Incapacidad propia para gestionar la emergencia

b) Corrupción

c) Falta de vacunas a nivel global

Ante la falta de éxito en conseguir las vacunas el gobierno vuelve a la estrategia del año anterior, que no son más que distintas medidas que en su mayoría consisten en reducir libertades y recortar derechos.

En este sentido vuelve a pedir el cierre de escuelas y aquí es donde la cosa se pone interesante.

La oposición en vez de presionar para que el gobierno quede en evidencia y pague el costo político de no haber cumplido su promesa (entiéndase obtener vacunas) permite que se introduzca un shift problem ( corrimiento de problema) en el cual el nuevo eje de discusión es si las escuelas deben abrir o no.

Una oposición inteligente debería abroquelarse y explicarle al resto de la sociedad que es peligroso abrir las escuelas pues no dejan de ser espacios cerrados y que aún es mucho más peligroso abrirlas sin su personal y asistentes vacunados.

El costo político de abrir las escuelas sin su personal vacunado en este escenario debería ser asumido por el gobierno, asimismo también debería ser asumido el costo de cerrarlas, pues se cierran por la falta de vacunas que ellos no supieron conseguir.

Sin embargo, la oposición ha actuado de manera infantil y permitiendo que le realicen de forma burda una de las jugadas más clásicas de Maquiavelo que consiste en dividir y gobernar.

 


Por Wenceslao Harrington

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