HUMOR: No sé por qué critican a las bicisendas

Por Guido Christensen

No sé por qué critican a las bicisendas. Hay que tener tiempo de gusto para criticar una mejora tal.

bicisenda loca
Bicisenda Loca

Comencemos por los ciclistas. Antes, en ocasiones, corrían algún riesgo, en cambio ahora, casi siempre.

En 19 de Mayo si el ciclista circula en la dirección de los autos, tiene dos opciones: hacer equilibrio en los 20 centímetros que le dejaron de asfalto o transitar por la cuneta.

Si se decide por la primera corre el riesgo de perder el equilibrio y caerse o, lo que es mucho peor, rozar el manubrio con otro que viene de frente.

Eso si antes no atropelló a un peatón que intentaba cruzar la calle o lo pisó un vehículo que salía de su garaje.

Pero no hay que ser tan pesimista. El ciclista bien puede optar por transitar por la cuneta. Sabemos perfectamente que están impecables. ¿A quién se le puede ocurrir barrer la vereda? ¿Y si lo hace, juntará la basura con una palita?

Por otra parte están los autos estacionados a un costado del medio de la calle. A propósito de eso, a la gente mayor nos cuestan horrores los cambios. Los primeros días hubo automovilistas que esperaron toda una noche que avance el de adelante.

Este sistema no es muy cómodo para los conductores. Cuando un auto intenta estacionar frena el tránsito ya que no queda lugar para pasar. Y en una ciudad en la que se hace uso y abuso de las balizas resulta difícil que el conductor de atrás mantenga la distancia.

He visto gente inventar puteadas nuevas.

Lo bueno es que en poco tiempo las bicisendas se van a llenar de vecinos que salen a caminar como ocurre con todas las otras de Bahía.

En fin, un acierto por donde lo miren.

Yo lo que no entiendo es por qué critican las bicisendas.